Triple A, la seria y estable

La Lucha al Millón

¿Qué es la Lucha Libre y para qué sirve? No estoy seguro de que las respuestas a estas preguntas se hayan mantenido constantes durante los 87 años de historia del deporte espectáculo. Muy probablemente las motivaciones de don Salvador Lutteroth para promover Lucha Libre no sean las mismas que hoy tiene, por ejemplo, la Lic. Marisela Peña o la familia Moreno, ni siquiera la tercera generación Lutteroth. El mundo no es el mismo que en 1933.

Para bien o para mal, la Lucha Libre compite, por ejemplo, con el cine, el teatro, un partido de futbol, algún concierto o incluso Netflix o Amazon Prime como una opción más de entretenimiento, un entretenimiento que cada vez es más personalizado. El reto consiste en diseñar experiencias que le parezcan atractivas a muchas personas pero que además puedan satisfacer las necesidades de cada una de esas personas.

En cuanto a Lucha Libre, un ejemplo claro para demostrar cómo entretener en esta época fue Triplemanía XVII. La función incluyó una lucha de apuestas entre Dr. Wagner Jr y Blue Demon Jr, dos de los personajes más icónicos en la historia del deporte, pero también tuvo la presencia de Kenny Omega, considerado como uno de los mejores luchadores a nivel mundial, y además tuvo el colorido y el carisma de Niño Hamburguesa y Big Mami, y también la primera lucha femenil de escaleras por un campeonato, la presencia La Parka y un breve enfrentamiento entre dos referentes de la década de los noventa como Vampiro y Konnan. Hay que satisfacer a más, uno por uno.

Triple A se abrió mercado en Estados Unidos. Primero con Lucha Underground, posteriormente con las narraciones en inglés para la plataforma Twich, después vino la alianza con la emergente pero poderosa empresa AEW y finalmente con el primer show completamente de Lucha en el Hulu Theater del Madison Square Garden.

Mediante AAA y TV Azteca, la Lucha Libre logró regresar a los primeros planos de la televisión abierta nacional, algo que no sucedía desde hace más de una década. Sin ir más lejos, en medio de una pandemia, la Caravana Estelar ha montado un torneo a puerta cerrada de cuatro semanas. Los primeros dos episodios han superado las 200 mil reproducciones en YouTube. ¿Es arriesgado? Quizá; sin embargo, siguiendo un protocolo riguroso de sanidad, la empresa sigue cumpliendo su compromiso por entretener.

Durante estas dos semanas, AAA ha manifestado que tiene a los luchadores más taquilleros y más populares. Dr. Wagner Jr, Pentagón Jr, L.A. Park, Psycho Clown, Pagano, Lady Shani… todos son capaces de llenar cualquier arena del país. Muy pocas son las estrellas de la Lucha Libre, no más de cinco, que no pertenecen o tienen participación en AAA.

No es que el CMLL no sea serio o estable. La cuestión es que esa seriedad y estabilidad es lo menos que se esperaría de la empresa que se jacta de haber creado la Lucha Libre, con cuatro arenas de su propiedad. Ante la crisis, el Consejo, enarbolado en la bandera de ponerle espalda plana al coronavirus, también ha movilizado a luchadores y conductores que rebasan los cincuenta años de edad para sus shows digitales. Las dos empresas más importantes de México están ofreciendo contenido a través de las plataformas. ¿Cuál de las dos está entreteniendo al público?

Sin arenas propias y con un elenco más reducido que la empresa que creó la Lucha Libre, AAA ha sabido interpretar la globalización mejor que sus competidores y está dando pasos para entretener cada vez mejor. En ese proceso, la Caravana Estelar es la más seria y estable.

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