LUCHADORES EN LA POLÍTICA, EL CIRCO AL QUE NO SE DEBEN PRESTAR

Tinieblas, Blue Demon Jr; y Carístico han puesto a la lucha libre en la arena política, pues los enmascarados se perfilan para contender por las alcaldías Venustiano Carranza, Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc, respectivamente, por el partido Redes Sociales Progresistas en un acto que suena más a buscar una figura popular que les asegure la permanencia del registro como partido político, que a un verdadero funcionario público, preparado y capaz. Pero hay que tomar el tema con la seriedad que merece pues, hasta hace tiempo, nadie hubiera imaginado al futbolista Cuauhtémoc Blanco en la política y véanlo ahora, flamante gobernador de Morelos.

Por el momento RSP, presidido por Fernando González Sánchez, yerno de la popular Elba Esther Gordillo, no ha oficializado las candidaturas de los luchadores, pero no hay que darlos por muertos, al contrario, pueden dar la sorpresa y ser el “caballo negro” que sorprenda a propios y extraños como, en su momento, lo hicieron la ex estrella de la WWE Jesse Ventura, o los japoneses Antonio Inoki o Gran Sasuke, por mencionar algunos.

Tal vez el caso más polémico dentro de la relación entre política y lucha libre es el de Jesse “The Body” Ventura, polémico luchador que debutara en 1975 y que hiciera historia por sus confrontaciones ante gente como Tony Atlas o Ivan Putski, además de sus polémicas narraciones al lado de Vince McMahon y el legendario Gorila Mansoon. Inició su carrera política en las elecciones de 1990 cuando fue elegido alcalde de Brooklyn Park, sorprendiendo en 1998 al ganar las elecciones a gobernador de Minenesota.

El estilo irreverente que manejó toda la vida en el cuadrilátero y en sus narraciones lo trasladó a la vida pública, asegurando estar cansado de los políticos de siempre; incluso, asesores políticos aseguran que Jesse Ventura fue una inspiración en el equipo de campaña del ex presidente Donald Trump argumentando que iba a “drenar el pantano” que existía en Washington. Nadie creía que el miembro del Salón de la Fama de WWE llegaría lejos y sorprendió a todos, siendo una figura determinante en la política hasta el 2002.

Otro caso relevante es Antonio Inoki, la súper estrella japonesa que fue elegido miembro de la Cámara de Consejeros de Japón en 1989.
Antonio Inoki estuvo marcado por la polémica relación que mantuvo con el gobierno de Corea del Norte, país done organizó funciones de lucha libre para promover la paz, inspirado en la llamada “Diplomacia del Pimpón” para acercar a China y los Estados Unidos en los años 70, y en Nelson Mandela, quien utilizó el rugby para superar problemas raciales en Sudáfrica.

La cercanía que Inoki mantuvo con los Kim le permitió visitar el país en más de 30 ocasiones realizando eventos, incluso obteniendo el récord de la mayor entrada a nivel mundial para una función de lucha libre, registrado los días 28 y 29 de abril de 1995, durante el World Wrestling Peace Festival, en el estadio norcoreano Rungrado Primero de Mayo, que registró la presencia de 160 mil personas por noche aproximadamente. En 2019, Inoki anunció su retiro de la vida política por cuestiones de salud.

Tinieblas, Blue Demon Jr; y Carístico se han enfrentado a las críticas sobre el uso de la máscara durante las campañas y en caso de lograr el cargo, asegurando que no hay una ley que les obligue a quitársela. Sobre este aspecto hay un antecedente, también se dio en Japón con Gran Sasuke, estrella mundialmente conocida y que en México conocimos muy de cerca en los años 90.

Sasuke causó polémica en 2003 al ser elegido como legislador de la Asamblea de la Prefectura de Iwate y presentarse enmascarado en todo momento, fue una pugna intensa al grado de tener que hacer una modificación constitucional que le permitiera usar la máscara sin ninguna restricción.

Masanori Murakawa, nombre real de Gran Sasuke, dejó de lado su carrera política al perder las elecciones para gobernador de la Prefecrura de Iwate.
Ellos son tres ejemplos donde luchadores activos o retirados han competido y ganado cargos de elección popular, y es que el problema no es que sean luchadores, sino la preparación que tienen como individuos para sacar adelante problemas políticos, económicos y sociales propios de cada demarcación, estar al frente de una alcaldía no es solo “recuperar espacios públicos y alumbrado; el problema de los desazolves, así como arreglar calles y banquetas”, como declaró Carístico al semanario Proceso, es tener oficio político y de servicio a la gente con preparación en muchos frentes, misma que no se logra con asesores durante tres meses.

La lucha libre siempre ha sido tomada como un vínculo entre políticos y ciudadanos, (hace poco apareció una imagen del Perro Aguayo con el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, organismo satélite del PRI que sirvió a Cuauhtémoc Cárdenas como base rumbo a las elecciones presidenciales de 1988), pero también hay gente preparada, tal vez el que más es El Hijo del Fantasma o Santos Escobar en WWE, mismo que en su momento tuvo sus pininos en la Asamblea Legislativa de la CDMX, pero continuó su verdadera vocación en los encordados. Ojalá que los enmascarados que hoy aspiran a un cargo público sean coherentes consigo mismos y, si realmente son capaces, logren su objetivo, o dejen el camino libre a los que sí lo son para dejarse llevar únicamente por intereses económicos.

Por lo pronto, Carístico tuvo este jueves su primera participación en el regreso a las funciones a puerta cerrada del Consejo Mundial de Lucha Libre en la Arena México, verlo en el ring, sin duda, es más emocionante que verlo como alcalde.

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