Lucha extrema, un declive sin experiencia.

Del desastre a la vanguardia.

Que no le digan, que no le cuenten… El mercado de la lucha extrema está creciendo de manera positiva y negativa, porque de alguna manera han salido luchadores extremos en cada rincón de nuestro país, unos pueden ya tener lona recorrida y entrar en este estilo, pero otros, lo hacen solo por quebrarse lámparas sin ni si quiera saber recibir el golpe.

En los últimos años, la manera de ver la lucha extrema ha cambiado, hay aficionados que ya no la ven de buena forma por el simple hecho de que existen luchadores que solo tienen el valor de subirse a un ring y considerarse extremos, y estos son luchadores que realmente no cuentan con las bases de la lucha libre.

Es cierto que el boom de la lucha extrema en México fue hace unos años, hoy en día forma parte de una modalidad más, y esto a causa de que el grupo que ejecutaba lucha extrema de buena manera hizo que comenzaran a salir muchos jóvenes o pseudoluchadores que querían intentarlo y cuando lo consiguieron, fue el inició del verdadero declive, ¿por qué? por el simple hecho de que, sin mentir, copiaban hasta los vuelos y movimientos.

Es difícil apostar que la lucha extrema pueda tener otro gran impacto en nuestro país, pues como lo dije, si siguen saliendo luchadores que solo con subirse y usar artefactos extremos se consideran aptos para dicha modalidad, este estilo no podrá retomar su fuerza, pero sí, se mantendrá por mucho tiempo, de eso no tengo duda, pues la modalidad ya se ha asentado en determinados grupos de aficionados que siempre asistían y asisten con regularidad a los eventos en cuyo cartel se incluye una lucha extrema, demostrando que la adrenalina que siente luchador arriba del ring lo transmite al aficionado, aunque la distancia entre esos grupos no favorezca para ciertas funciones.

Sin necesidad de subirme a un ring, puedo decir con certeza que un buen luchador extremo es aquel que previo a acceder a la modalidad extrema, ya haya pasado durante algunos años por luchas a ras de lona, sin ningún artefacto. Y sí, el que tenga bases de lucha libre, para mí, puede ser un excelente luchador extremo.

Te pregunto… ¿La lucha extrema seguirá vigente por un largo tiempo? ¿Quiénes son los culpables, el luchador o el aficionado?

Agradezco que te hayas quedado hasta el final, y recuerda que, sin usar lámparas, sillas y púas, a través de esta columna les estaré compartiendo mis opiniones, con el gusto de encontrarlos, pronto, apreciando una lucha extrema y poder conversar sobre su punto de vista.

Inicio con la semana, lunes es el día, después de ver vidrios volando y sangre brotando inicio por escribir y romper con las formas y estilos clásicos que hay en la lucha libre, del desastre a la vanguardia.

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