Connect with us

Opinión

Las cifras ocultas del COVID19

¿Cuántos casos positivos de COVID-19 se han dado en la lucha libre mexicana hasta el momento? Es muy difícil saberlo, pero una cosa es cierta: los casos positivos en el Consejo Mundial de Lucha Libre que se dieron a conocer no son los únicos. Hay una cifra negra de contagiados que nadie conoce y que, entre que siguen negando la existencia de la enfermedad y no tienen la menor precaución, se convierten en los agentes infecciosos más peligrosos que pueden significar un retroceso en los pasos que se han dado hacia una normalización de las funciones.

Es de todos conocido que el cartel del 87 Aniversario del CMLL sufrió cambios repentinos por contagios de COVID-19. La primera fue Princesa Sugehit; después se informó el caso de Lluvia, y casi al mismo tiempo los de Último Guerrero y Bandido. La noticia cayó como balde de agua fría, primero, en los luchadores y, después, en los aficionados, muchos de los cuales explotaron en contra del Consejo asegurando todo era un “complot” para meter mano negra en la conformación de la función ¿A quién beneficiaría eso?

Todas las semanas, desde mediados del mes de agosto, se realizan pruebas de COVID a elementos del Consejo que verán acción en las funciones que se están grabando en la Arena México jueves y viernes. Hasta el momento no se habían hecho públicos los resultados, respetando plenamente el derecho que tiene a la privacidad cada persona, pero ante el compromiso que se avecinaba era necesario dar a conocer la razón de los cambios.

Los últimos involucrados salieron en redes sociales a expresar su sentir. Último Guerrero asegura que el CMLL se ha preocupado en cuidar la integridad de todo su elenco, pero… ¿qué tanto se han preocupado los elementos en cuidar su salud?

Prácticamente desde que se emitieron medidas restrictivas por parte de las autoridades sanitarias hemos visto a Último Guerrero entrenando con diferentes luchadores, inaugurando su negocio de comida sin ninguna restricción en cuanto a la cantidad de personas que acudieron, ni cubrebocas correctamente utilizado, ha estado en convivencias y en funciones a puerta cerrada.

Por su parte, Bandido salió en redes sociales asegurando no ser un paciente asintomático, pues ha tenido ciertos problemas (que no especifica) en su respiración, pero a diferencia de él, seguramente hay muchos asintomáticos que andan por la vida como si nada, sobre todo en el sector independiente que no se han hecho ningún tipo de pruebas y tienen nulos cuidados.

En este periodo de pandemia he conocido directamente a dos luchadores enfermos que, por respeto a su privacidad, no revelo sus nombres; uno de ellos, presentando todos los síntomas conocidos afirmaba “es que dicen que sí existe esa madre”, pero eso no lo detuvo para seguir participando en entrenamientos en los que participaba un grupo nutrido de luchadores en gimnasios que deberían estar cerrados a toda actividad.

Fuera de la lucha libre, un caso representativo de esta incredulidad, y que tuvo un fatídico final, es el de “La Jefa” de la populares Barras Pradera, un lugar donde muchos luchadores, independientes y del CMLL, les ha gustado visitar con nula protección y en el que se comparte la misma idea que muchos gladiadores han enarbolado “que abran los gimnasios, el ejercicio fortalece las defensas, saca todas las enfermedades del cuerpo, te saca de los vicios, etc, etc, etc”, en un claro desconocimiento del comportamiento de esta enfermedad.

Pero no solo los luchadores y promotores tienen responsabilidades, también la tienen los aficionados, más aún en plazas como las del Estado de México donde ya se ha permitido el ingreso de público al 30% de la capacidad de los diferentes locales. Ejemplo fue la función del pasado sábado en la Arena San Juan Pantitlán. Los promotores cumplieron con las medidas sanitarias establecidas: al ingreso tapete sanitizante, gel antibacterial y una rociada en todo el cuerpo antes de llegar a las butacas, además de sanitizar constantemente el ring y el uso obligatorio del cubrebocas; sin embargo, la gente no coopera; muchos quitaron los señalamientos que restringían espacios para ocupar dichas butacas, se juntaban en bolitas para echar porras y rodeaban a los luchadores para obtener la foto como si nada pasara, y ante la petición del anunciador para usar el cubrebocas y respetar la sana distancia, las mentadas de madre no se hacían esperar.

En muchas partes del mundo, al reanudarse la actividad deportiva, surgieron muchos casos positivos de Covid-19, algo lógico y que era casi imposible de evitar en la lucha libre mexicana. Lo malo aquí es que si las empresas se han preocupado en salvaguardar a sus elementos, lo menos que pueden hacer estos es cuidarse, porque las empresas ponen su parte en lo profesional, pero no pueden cuidarlos en sus actividades personales. Dicen algunos “que los tengan en cuarentena para evitar contagios”. No se trata de eso. Se trata de ser responsables con uno mismo y con los que nos rodean.

Se han dado pasos importantes rumbo a una normalización en la lucha libre, pero puede echarse todo a perder si los protagonistas y el público siguen pensando que no pasa nada. Basta de teorías conspiratorias, de lanzar argumentos sin sustento sobre los “verdaderos” motivos de los cambios en la función del 87 Aniversario del Consejo. Mejor hay que poner atención en lo que a cada uno de nosotros nos corresponde como ciudadanos porque, de no hacerlo, podríamos regresar a la cancelación total de los eventos.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Productos

Advertisement

IWRG

More in Opinión