La lucha extrema no le quita nada a la lucha clásica.

Del desastre a la vanguardia.

Un día más, ya en Fase 3 y seguimos escribiendo de lucha. Así es, por donde le vean la lucha libre no para. Es momento de aclarar un poco el pensamiento de tantos aficionados que consideran que la lucha extrema es para luchadores sin preparación, con poca o nula condición física, faltos de técnica o solo por llamar la atención. Y no. Están equivocados.

Es un tema tan peculiar que he detectado entre tantos comentarios de algunos seguidores de la lucha libre. No es mentira que la lucha extrema fue considerada por muchos años como una modalidad denigrante para este deporte. Lo he mencionado en pasadas ediciones, pero el punto aquí es que muchos opinan que para ser luchador extremo solo debes tener valor y subirte a un ring sin necesidad de haber entrenado, por al menos un tiempo considerable, lo que es el deporte llamado “lucha libre”.

Los que sabían desde hace muchos años de la existencia de luchadores extremos que en la actualidad están llamando la atención no me dejarán mentir, realmente están preparados, tuvieron años a ras de lona, luchando en contra de leyendas de la lucha clásica, tienen técnica y sobre todo experiencia sin necesidad de una lámpara o un alambre de púas.

Es molesto que cualquier “aficionado” se jacte de poder hacer lucha extrema, cuando ni siquiera conoce lo que es un vestidor o incluso una arena porque así como existen luchadores de Facebook, también hay aficionados de este mismo tipo, que son los principales en este problema que titulo como “la lucha extrema lo hace cualquier persona, hasta yo”.

Por años he conocido infinidad de luchadores que hoy en día son leyendas de la lucha extrema o incluso jóvenes que comienzan en este estilo. La mayoría tiene unas bases bien cimentadas, en el estilo que sea, aquí hago una mención del luchador independiente Camuflaje, por poner un ejemplo.

Este pasado fin de semana pudimos ver a dos luchadores extremos haciendo frente a otros dos en estilo recio y a ras de lona, no hubo lucha extrema, y demostraron que, como ellos, existen muchos que pueden sorprender a esos aficionados que critican el estilo o que piensan que los luchadores extremos no saben ni una llave. Con esto me queda bien grabado que en todo momento, un luchador debe estar preparado para cualquier tipo de lucha y si tiene las bases de la lucha libre puede hacer una lucha extrema amena, y me refiero a ese adjetivo porque se pueden combinar todos los estilos en una sola lucha, desde lo clásico hasta lo más extremo, y aunque les pueda llegar a afligir a algunos aficionados, piénsenlo, la lucha extrema si ha hecho evolucionar a la lucha libre clásica, es por eso que jamás estarán peleadas estas dos modalidades.

Y bien, si sigues pensando diferente, me agradaría poder tener una plática contigo, mi amigable lector. Agradezco que te hayas quedado hasta el final y recuerda que, sin usar lámparas, sillas y púas, a través de esta columna les estaré compartiendo mis opiniones, con el gusto de encontrarlos, pronto, apreciando una lucha extrema y poder conversar sobre su punto de vista.

Inicio con la semana, lunes es el día, después de ver vidrios volando y sangre brotando inicio por escribir y romper con las formas y estilos clásicos que hay en la lucha libre, del desastre a la vanguardia.

 

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