Hijo del Fantasma, el luchador Oh là là

La Lucha al Millón

El Hijo del Fantasma fue anunciado como uno de los ocho luchadores que competirán en el torneo para coronar al Campeón Interino de Peso Crucero NXT. Esto representará el debut en televisión del mexicano en la marca amarilla de WWE.

La llegada de Jorge Bolly a este torneo representa un premio al profesionalismo con el que se ha manejado durante toda su carrera. Aunque es un luchador de segunda generación, la primera batalla que tuvo que ganar fue, increíblemente, por tomar un nombre que por herencia le pertenece, pero que no fue suyo sino hasta que demostró tener los arrestos necesarios para portarlo con dignidad.

Durante su etapa en el Consejo Mundial de Lucha Libre, El Hijo del Fantasma trató de forjar su camino con luchas de alta calidad e importantes victorias. Conquistó el Campeonato Mundial Medio y el Campeonato Mundial de Tríos. Buscó por todos lados. Se atrevió a cambiar el característico color morado de la máscara, pero la tendencia que el departamento de programación estaba siguiendo no concordaba con lo que él mismo tenía en mente para su carrera. Afrontó la situación; buscó su salida y mostró temple para sobreponerse al desfavorable estado mental que supone abandonar la empresa más antigua del mundo y la frustración que produce sentirse desaprovechado.

Se hizo un favor. Su llegada a Lucha Libre AAA representó el despunte que necesitaba su carrera. A través de King Cuerno, el personaje que representó durante Lucha Underground, el mercado estadounidense se enteró de lo que este atleta es capaz de hacer. Rápidamente escaló en las carteleras. Fue Campeón Crucero, Campeón Latinoamericano y se convirtió en uno de los técnicos más queridos por los aficionados y en uno de los activos más importantes para la Caravana Estelar. Ganó la cabellera de Texano Jr. Llegó a promotoras independientes en Estados Unidos como Wrestle Circus y a Impact Wrestling. Con esa inercia a su favor apostó en grande. Asumió el riesgo de poner en juego su máscara contra tres pesos pesados de la baraja, y tan grande fue su apuesta como su derrota.

Se reinventó, y se convirtió en el rudo más despiadado y odiado. Mostró su versatilidad para manejar ambos estilos con naturalidad. Salió también de AAA, y tuvo un breve andar por el terreno independiente, donde se enroló en la facción que dominaba Tijuana, la Rebelión Amarilla. Finalmente se dio a conocer la noticia sobre su llegada al Performance Center de WWE.

Decir que alguien “tiene todo para triunfar” puede ser un lugar común. Sin embargo, El Hijo del Fantasma, sin temor a equivocarme, tiene cualidades de sobra para encontrar un lugar como estrella de WWE. Siempre impecable. Siempre preparado. Siempre cuidando tener un físico de portento y exhibir sus cualidades de la mejor manera sobre el cuadrilátero con tal de que el aficionado se vaya contento con el espectáculo. Así es el Hijo del Fantasma, la esperanza de los latinos para tener un representante en las grandes ligas del entretenimiento deportivo.

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