¡Feliz día de la lucha libre!

Durante la época de los años veinte la circulación de una sociedad mexicana parecía encontrar el mismo rumbo con sus idas y venidas, sobre su andar transitorio diariamente en las extensas calles de un México que poco a poco se acercaba a un cambio, cambios en lo tecnológico como en lo ideológico que se preparaba para salir de la ambigüedad, por lo que al llegar un movimiento dentro de una misma civilización denotaba un nacimiento fenomenológico.

Teniendo en cuenta que en esa época el movimiento migratorio era un gran proceso a la modernidad con el cambio de una nueva década de los años treinta por lo que el deporte en una nueva forma y expectativa lograba llamar la atención a finales de los veintes, logrando una traslación de cierto sector social; apegado al urbanismo dentro de un espacio temporal que conducía a la gran ciudad.

Existían diversos factores que impulsaron dicho fenómeno migratorio, cambios en cada uno de los sentidos que reflejaba aquella sociedad; tecnológico, industrial, científico, económico, político y administrativo; todos ellos generados por la necesidad de tener un nivel de vida superior. Cuando la forma de vivir en la Ciudad de México era normalizada para los habitantes al momento de llegar a este lugar, como la capital mexicana, se transformó en paso hacia el nuevo progreso gracias a las nuevas corrientes sociopolíticas y económicos bajo el desarrollo de las entonces vías de comunicación siendo así la forma en que se tenía contacto con la comunidad ruralista escondida de la urbanidad.

Dentro de esos cambios llego uno, en cuanto a lo deportivo se refiere, la lucha libre es quizás un intercambio simbólico en los espacios urbanos, un deporte que llego como un fenómeno integrándose sutilmente a una sociedad en estado cambiante a partir de la intervención francesa para adentrarse a una cultura popular. Dado a la creciente economía subdesarrollada en el país, comenzó a darse la creación de compañías dedicadas a brindar un espectáculo mediante la actividad física de los atletas, que poco a poco se le conocería como deporte-espectáculo teniendo presentaciones en lugar atípicos para su realización.

La lucha libre es un deporte que surge en la antigüedad, se cree que fue con los griegos, en las olimpiadas cuando los combates eran de hombre a hombre, tal como hoy en día (mano a mano), y en sus distintas modalidades; dichos combates en una lucha de sobrevivencia y poder, en el argot de la lucha libre la frase “sin empate y sin indulto”; frase que se hace constatar a la competencia de los luchadores en un enfrentamiento mano a mano con apuesta de por medio.

Para quien han entrado en un mundo de información, la lucha libre se considera como parte de un decálogo, el inicio de este deporte en 1863 cuando presentaban este tipo de espectáculos, para mucho o la mayoría, la lucha nace en 1933, cuando llegaba la formación de esta disciplina con bases sólidas y meramente de entretenimiento, llegando a tener un deporte nuevo que si bien en un principio era solo para los miembros de la sociedad más estables en nuestro México.

El 21 de septiembre fue el día que dio inicio todo, lo que hoy conocemos como lucha libre, y al momento de escribir este espacio faltaran algunos días para festejar por cuarto ocasión el “Dia Nacional de la Lucha Libre” o bien “Dia del Luchador Profesional”, cuando en 2016 se aprobara dicha propuesta. Tuvieron que pasar 83 años para que las autoridades reconocieran a este deporte y condecorarlo con un día dentro de los calendarios que tenemos en casa, faltara que los estampen, así como el día del trabajo y muchos otros, pero hoy la lucha libre se puede dar el gusto de celebrar este día en su magnitud, gracias a que 87 años atrás el creador y artífice de esta historia comenzara con un espectáculo.

Los esfuerzos y performance que llegaron con la intervención francesa era parte de un espectáculo que presentaba varias partes que formaban de la función, pero en 1933 se logro considerar la lucha libre y llevarla a ser un deporte en su totalidad, querido por varios criticado por muchos, pero hoy y gracias a que se le presentara la idea a la mente maestra, la lucha ha logrado un lugar dentro de la vida de todos, el que se le dedique un día al año, para festejar a los verdaderos héroes que hacen posible este deporte, ¡Felicidades a todos y cada uno de los luchadores!.

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