El Indio de Mezcala y su rivalidad con el Perro

La Tapatía

La escuela de lucha libre en Jalisco no solamente se centra en Guadalajara. Muchos luchadores que han destacado a nivel nacional son surgidos de los municipios aledaños. En la actualidad vemos a la familia Muñoz, que son originarios de Tala, y cómo no recordar a la familia dinamita; Cien Caras, Máscara Año 2000 y Universo 2000, originarios de Lagos de Moreno, Jalisco. En Mezcala de la Asunción, Jalisco, en el año de 1949, nació Genaro Jacobo Contreras, mejor conocido como Ringo Mendoza.

Hermano de dos grandes luchadores profesionales, Jacobo Pedro Contreras (Cachorro Mendoza) y del Indio Mendoza. El alumno del Diablo Velasco a lo largo de su carrera tuvo en su cintura varios campeonatos, incluyendo cinco campeonatos del mundo de NWA de peso medio, dos campeonatos de peso medio nacional mexicano, un campeonato mundial de peso medio CMLL y un campeonato de peso medio Occidente.

Ringo fue un luchador destacado y en su historial tuvo una rivalidad con la que es recordado por tener batallas inolvidables. Mendoza fue uno de los enemigos más fuertes del Perro Aguayo, a quien le reconoció la capacidad de haber creado un legado en la lucha libre, y pese a ser su adversario, lo recuerda como uno de los mejores gladiadores de la historia.

Su rivalidad traspasó fronteras dentro de los encordados de la lucha libre, pues sus enfrentamientos mezclaban sangre, patadas, golpes, llaves y contrallaves que enardecían a los aficionados sin importar el bando al que apoyaran.

El Perro Aguayo perdió en 12 ocasiones su cabellera en luchas de apuestas. De todos esos combates, sólo Ringo Mendoza pudo hacerlo dos veces, y aunque aquellos enfrentamientos ya tienen más de 30 años de haber pasado, Ringo tiene muy presentes esas batallas y ha reconocido en muchas ocasiones que el Can de Nochistlán no era un luchador normal, sino era un adelantado a sus tiempos.

Ringo Mendoza ha manifestado que Pedro Aguayo Damián dejó un legado muy alto para todos los luchadores rudos en este deporte, pues aunque sus movimientos son imitados por varios gladiadores de la nueva generación, jamás tendrán esa ‘magia rabiosa’ que el Perro tenía cada vez que se subía a luchar.

Sin duda alguna fue una de las grandes rivalidades que hay en el deporte espectáculo y me enorgullece compartirles esa historia y así mismo darles a conocer lo importante que es Ringo Mendoza en la historia de lucha libre tapatía.

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