El efecto MLS en la Lucha Libre

La Lucha al Millón

La semana pasada, Rey Horus firmó por dos años con Ring Of Honor, y se convirtió en el mexicano numero diecinueve en llegar a un acuerdo contractual con alguna empresa de Estados Unidos. La tendencia es clara. Cada vez menos gladiadores mexicanos tienen como objetivo permanecer luchando en el país y prefieren buscar nuevos horizontes para continuar sus carreras.

En la Lucha Libre se está dando un fenómeno parecido a lo que ocurre en el futbol. Jugadores mexicanos con capacidad probada como Chicharito, Carlos Vela, Jonathan Dos Santos, Alan Pulido o Rodolfo Pizarro, por mencionar algunos, han preferido la seguridad económica, el estilo de vida y la vitrina que les ofrece la MLS en lugar de enrolarse con un equipo del torneo doméstico. Se supone que la Liga MX supera en calidad a la liga de Estados Unidos. Se supone también que la Lucha Libre mexicana es la mejor del mundo.

Aunque tienen presentaciones esporádicas con empresas y promotoras mexicanas, Rush, Dragon Lee, Bandido, Los Lucha Brothers y Flamita, por poner algunos ejemplos, han considerado conveniente firmar con una empresa gringa. ¿Qué ofrecen que son atractivas? Seriedad, estabilidad económica, una vitrina más amplia para que su trabajo llegue a más personas, y, de manera alarmante, luchas más atractivas para ellos. Todos los luchadores de este ejemplo se han dado el lujo de pisar la Arena México y de estar en alguna Triplemanía (o Triplemanía Regia), y ese ya no es el techo de sus carreras. Todos buscan algo más.

Diecinueve mexicanos ya tienen contrato, pero hay muchos más que han iniciado un sólido proceso de internacionalización. Drago, Aerostar, Los Macizos, Taurus, Puma King, Aramis, Jimmy, Arez o Los Golpeadores, por mencionar algunos, están cerca de hacer crecer esta lista.

Las empresas mexicanas, ya no digamos las promotoras que están a años luz de poder ofrecer algo atractivo al luchador con aspiraciones globales, deben replantear su lugar dentro de este mundo con fronteras tan difusas. Mejorar la calidad de los combates e intentar forjar estrellas mundiales debe ser una prioridad. El desafío es importante porque la Lucha Libre tiene elementos culturales de mucho peso y de los cuales no se puede prescindir, pero esta época exige renovación y adaptación. De lo contrario no serán solo diecinueve sino muchos más los que consideren que los cuadriláteros mexicanos no son suficientes y decidan partir.

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