El debut en la lucha extrema, eres especial o del montón

Del desastre a la vanguardia

Aún no acaba esta pandemia y seguimos. Con eventos a puerta cerrada se quiere luchar por llevar este hermoso espectáculo hasta el hogar de cada uno de ustedes. Hace unos días un luchador joven debutó en el estilo extremo, una modalidad diferente para su persona. Se atrevió como muchos ya lo han hecho desde hace ya algunos años. Lo que deben saber es que, siempre llegar a ser especial o puede ser un debut sin precedentes, el inicio.

Debutan muchos en la lucha libre, pocos en la lucha extrema. Esta modalidad sigue creciendo en medio de tantas críticas, y el luchador extremo le demuestra a la afición que este estilo está listo para ser uno de los mas reconocidos, de una vez por todas, a nivel mundial.

En el último año debutaron más de 10 luchadores realmente jóvenes, unos incluso no cumplen ni los 20 años. A pesar de que ya ha pasado de la misma forma en otras generaciones, esta última, en lo personal, no está lista para dar ese salto tan rápido. Se mide mucho la experiencia en este estilo, y sin demeritar el valor por hacerlo, el saber llevar a cabo el estilo extremo conlleva una responsabilidad muy grande entre los involucrados y sin duda, contar con el padrino correcto es los primordial.

Los que saben del estilo, los veteranos o experimentados son los primeros que apadrinan a un luchador que debuta en esto. No he visto que lo hagan entre dos que no conozcan la modalidad, es ilógico, pero cuando vemos a un experimentado en contra de un debutante, algo pasa por la mente del que lo hace por primera vez, algo se traspasa, esa cosquillita de la que tantos hablan se transmite y no hay escapatoria. Lucha, lo hace bien, en su mayoría pierde, pero ese joven que previo al inicio del evento se le ofreció una oportunidad por debutar en la lucha extrema, pues cabe destacar que, todo luchador que quiera siempre es cuestionado para saber si se le gustaría entrar a este mundo, entonces, finalizando la lucha es como si un botón se prendiera y comenzara a funcionar en busca de una más, de otro mano a mano, con más artefactos, simplemente nace el amor por la lucha extrema.

Como en todo, el debut en algún estilo diferente al acostumbrado es complicado, pero si se logra hacer bien, si se inicia con el pie derecho, difícilmente te podrás salir; es como cuando quedas en la universidad, ya no hay vuelta atrás, o sigues y das lo mejor de ti o simplemente desertas y te conformas con lo que tienes.

Año tras años muchos quieren ser luchadores extremos, conozco experimentados que lo hacen tan bien que no puedes dejar de admirar este estilo. Hay otros jóvenes con poca experiencia que lo hacen bien y otros que, a mi parecer, mejor dejen de hacerlo. Ellos sí denigran la lucha libre y el estilo extremo, esos son los que me dejan sin palabras y mejor ni mencionarlos, y por último, están los recién egresados a la lucha extrema, con un futuro prometedor, con técnica y bases de lucha libre bien cimentadas, y sin necesidad de reiniciar, son aquellos que solo quieren sentir cada uno de los artefactos extremos, combinando lo aprendido y creciendo en cualquier estilo en el que se le pongan.

Después del debut, pocos comprenden a la lucha extrema, ningún luchador hasta el día de hoy me ha podido explicar exactamente cómo se siente al estar rodeado de lámparas, sentir los vidrios en la piel y muchos menos me saben explicar que sienten cuando se encuentran sangrando hasta el punto de casi no poder ver, no hay palabras que digan, solo que es apasionante.

Algunos son del montón y otros se van convirtiendo en aquel “uno entre cientos”, y ellos son los especiales, los que sin necesidad de un cuerpo musculoso, con su habilidad y buena ejecución lo logran, leyendas como Halloween, Damián 666, Super Crazy y Nicho El Millonario están en aquel grupo especial, por dar unos ejemplos.

Cada luchador decide si ser molero, el que solo sabe romperse lámparas, el que hace lo mismo en cada lucha que en su mayoría, pero comprendan, la modalidad se respeta y se hace bien, o eres especial o del montón.

Agradezco que te hayas quedado hasta el final y recuerda que, sin usar lámparas, sillas y púas, a través de esta columna les estaré compartiendo mis opiniones, con el gusto de encontrarlos, pronto, apreciando una lucha extrema y poder conversar sobre su punto de vista.

Inicio con la semana, lunes es el día, después de ver vidrios volando y sangre brotando comienzo por escribir y romper con las formas y estilos clásicos que hay en la lucha libre, del desastre a la vanguardia.

RELACIONADO CON