El cuadrilátero extraña al Perrito

A cinco años del adiós de El Hijo del Perro Aguayo

Al momento de intentar abrirse camino por el mundo de los cuadriláteros, los hijos de luchadores reconocidos enfrentan un escenario muy particular. Las comparaciones son inevitables y pueden representar no solo un impulso en sus carreras, sino también muchos obstáculos en el camino.

En ese sentido, desde su debut, El Hijo del Perro Aguayo tuvo que hacer frente a un desafío superlativo: ser hijo del luchador sin máscara más famoso en México. Superó el reto de manera ejemplar.

Foto: Dr Landru

El Perrito debutó a los quince años de edad, y desde el principio de su carrera luchó contra lo mejor de la escena en la década de los 90. Apenas meses después de su debut obtuvo su primer éxito al desenmascarar a El Picudo. Se convirtió, junto al Perro Aguayo, en la segunda pareja conformada por padre e hijo en ganar el Campeonato Nacional de Parejas. Poco tiempo después se separó de la tutela de su padre y conformó Los Juniors Atómicos, con quienes conquistó el Campeonato Nacional Atómico.

La llegada de El Hijo del Perro Aguayo al Consejo Mundial de Lucha Libre fue un parteaguas para su carrera. La Arena México fue el escenario de sus grandes triunfos. En 2004 ganó La Leyenda de Plata. Rompió el trofeo ante la mirada de El Hijo del Santo y se posicionó como el rudo a vencer dentro de la empresa de Lucha Libre con más historia en el mundo. Esa rudeza lo llevó a ganar las cabelleras de Negro Casas, Máscara Año 2000, Universo 2000 y Cien Caras.

La conformación de Los Perros de Mal revolucionó el panorama de la Lucha Libre Mexicana. El Hijo del Perro creó la que probablemente es la facción más trascendente en la historia. Los Perros enfrentaron y derrotaron a los mejores técnicos en el Consejo Mundial, y posteriormente la facción se trasladó al terreno independiente. donde pasó de ser un grupo de luchadores a una promotora.

El Perrito regresó a AAA en 2010. Mejor dicho: El Perrito invadió AAA junto a Los Perros del Mal en 2010. Ahí pasó su última etapa como luchador. En ese período nadie le pudo quitar la etiqueta de luchador estelar e inició una rivalidad con Cibernético. Como resultado, el Main Man quedó sin cabellera en Triplemanía XXI.

A cinco años de su fallecimiento, El Hijo del Perro Aguayo está considerado como la leyenda más joven de la Lucha Libre, y su legado está más vivo que nuca.

Foto: Dr. Landru

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