COVID-19, a la lucha extrema no le asustas

Del desastre a la vanguardia

Pasan los días y mis ansias por volver a verte crecen más con el paso de los minutos. Nunca en mi vida me imaginé ver una arena vacía, no escuchar corear el nombre de los luchadores, y aunque no lo crean, esos vidrios y sangre que salen volando cuando grabamos realmente los extraño. No soy luchador, pero en verdad lo siento, y ahora ¿qué sentirán los que se suben a un ring?

Nuestro mundo ha sido afectado por este horrible virus. Creado por cuestiones económicas o no, hoy nos pega más duro que los raquetazos de un Último Guerrero, duele más que un Mick Foley siendo aventado desde la celda infernal, abre más la herida que un vidrio entrando en la espalda de Violento Jack e incluso arde como cuando Miedo Extremo le dio un golpe en la cara a Cíclope con un bate con explosivos.

Y cuando hablo de un mundo, hablo de la querida lucha libre y en especial, la lucha extrema; en los últimos días cuando aún se podía hacer eventos, la empresa GCW realizó un evento en donde la dinámica era “no tocarse por el coronavirus” y fue una idea un poco nostálgica, ¿cómo combinar lucha extrema con el coronavirus? Los luchadores se aventaron solitos a cada artefacto extremo que había sobre el ring. Así lo hicieron, unos lo aplaudieron y a otros definitivamente no les gustó. Me incluyo. La lucha en general es de contacto, no hay que negarlo.

Nuestra sociedad no estaba preparada para estos casos, sin deporte, sin salir, sin ver lucha en vivo o actualizada. El COVID-19 afectó y seguirá afectando a todos los luchadores, en todos los estilos, y a pesar del esfuerzo por llevar eventos a puerta cerrada como lo ha hecho Lucha Memes y en especial Vanguardia, quienes manejaron una lucha “extrema”, aunque no lo fue, simplemente anularon las reglas clásicas, aun sabiendo que sus principales son expertos en este estilo.

El último evento completamente extremo fue con Zona 23, del cual hasta la fecha siguen sacando videos y fotografías inéditas de ese evento, quizás de lo último en contenido sobre lucha extrema. Las empresas tratan de hacer hasta lo imposible, pero deberíamos ver más a fondo este tema, es momento de aprovechar el tiempo para renovar las ideas, que cada empresa dedicada a este estilo haga una revolución.

El mundo extraña los vidrios volando, las lámparas explotando, el fuego ardiendo sobre el ring, las tachuelas enterrándose en la espalda y, sobre todo, esa adrenalina y pasión que el luchador transmite al aficionado y viceversa. COVID-19, cuando vuelva la lucha extrema, ya verás, te vamos a reventar miles de lámparas, te vamos a enterrar palillos y cuando te veamos sangrar, sabremos que a la lucha extrema no le asustas.

Agradezco que te hayas quedado hasta el final y recuerda que, sin usar lámparas, sillas y púas, a través de esta columna les estaré compartiendo mis opiniones, con el gusto de encontrarlos, pronto, apreciando una lucha extrema y poder conversar sobre su punto de vista.

Inicio con la semana, lunes es el día, después de ver vidrios volando y sangre brotando inicio por escribir y romper con las formas y estilos clásicos que hay en la lucha libre, del desastre a la vanguardia.

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