Chucho Mar Jr, el luchador que cambió el ring por los libros

Tuvo que decidir entre seguir luchando o seguir estudiando

A la edad de 15 años, en la arena El Ranchito de Monterrey, hizo su debut un joven que, siguiendo los pasos de su padre, entrenó el deporte de los costalazos. Se trata de Chucho Mar Jr, quien, como cualquier otro luchador joven, intentaba abrirse camino por el mundo de los encordados. Sin embargo, en algún punto de su vida, tuvo que decidir entre continuar con la lucha o con sus estudios en la licenciatura de Ciencias de la comunicación.

El regiomontano comenzó sus entrenamientos de lucha olímpica a la edad de 8 años. Su referente para entrar al este mundo, según nos cuenta, fue su padre.”De niño veía las revistas donde él salía. Me gustaba leerlas y releerlas. Veía el cinturón que él guardaba en una maleta roja y luego leía en una de las revistas cómo lo ganó”.

Chucho Mar Jr reconoce que su padre mismo le dio los primeros consejos en cuanto a alimentación, acondicionamiento físico y le inculcó disciplina necesaria para ser deportista. “Desde niño me enseñó no sólo el camino de la vida sino también el camino del deporte”, afirma.

Después de dos años de lucha olímpica, Chucho Mar Jr comenzó a entrenar lucha libre. Sus maestros fueron Relámpago Ramírez y Sergio Romo; después Shibata, Chacho Hérodes y Mr. Lince, a quien de repente aún visita para entrenar. Cinco años después de su primer entrenamiento, el 1 de marzo de 1998, el regiomontano llegó al profesionalismo en la ciudad de Monterrey.

Entre sus logros están las cabelleras de Caifan I, Rudy Reyna, Crazy Demon, Sexy Francis, Esfinge (de Mty) y Guerrero del Ring. También obtuvo el Campeonato juvenil de parejas del estado de Nuevo León en dos oportunidades. La primera al lado de Junior, y después se volvió a coronar junto a Makabre.

A la par de su carrera como luchador, Chucho Mar Jr. estudiaba Ciencias de la comunicación en la Universidad de Comunicación Avanzada (UNICA), la cual le demandaba tiempo. “Tuve la fortuna de trabajar, desde que comencé a luchar, con uno de los promotores más importantes de Monterrey en aquel momento, el Lic. Genaro Saúl Reyes, quien además de ser promotor de lucha libre, era maestro, investigador y una figura importante en el medio intelectual y académico. Fue él quien me enseño la importancia del estudio para poder ser alguien en la vida”.

Chucho Mar Jr. comenzó a realizar prácticas profesionales en la revista Culturas Populares, que editaba la editorial CONARTE, en Nuevo León. Después se involucró en la promotoría y gestión cultural. Actualmente se desempeña en la distribución editorial de CONARTE.”Siempre pensé que cuando terminara de estudiar volvería a luchar, pero no. Cuando me gradué ya planeaba estudiar una maestría u otra carrera, así que entré a la Facultad de Filosofía y letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)”.

En el caso de Chucho Mar Jr, ni la herencia ni los éxitos en el profesionalismo pudieron mantenerlo en los cuadriláteros. Según él, los libros y las revistas llegaron y todo fluyó; sin embargo, la espinita de la Lucha Libre siempre estará presente. “Pude hacer cosas muy padres a nivel profesional y personal, y creo que este es un gusto que nunca va a pasar”.

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