Blue Demon y la plaga de juniors

Evangelio según Miguel Reducindo

Blue Demon Jr, heredero de uno de los iconos más importantes de la lucha libre a nivel mundial, cumplió este jueves 35 años de azotar su humanidad en los cuadriláteros. El camino no ha sido fácil para el encapuchado, Jamás será sencillo ser el junior de un hombre ídolo de las multitudes y que está tatuado en el imaginario colectivo de los mexicanos. Criticado por muchos, reconocido por otros tantos, la carrera de este hombre ha ido entre la polémica y el trabajo diario de escribir su propia historia.

Complicado sin duda es para cualquier luchador continuar el legado de su padre de una manera honorable, sobre todo en estos tiempos donde los juniors salen hasta por debajo de las piedras. ¿Sería mejor que buscaran una identidad propia? No lo sé, pero en verdad que hay casos lamentables en que si los padres vivieran, se volverían a morir.

El primer junior que surgió en la lucha libre nacional fue Ciclón Veloz Jr; allá por el lejano 1959, hijo de Fausto Nicolás Veloz Gallardo, quien perdiera la cabellera ante el Murciélago Enmascarado en 1940. Eran otros tiempos, y ver a un junior fue la novedad. En este caso el junior tuvo un récord más abultado ganando dos máscaras, dos cabelleras y perdiendo la melena únicamente ante Renato Torres.

A partir de los años 80 surgió una oleada de juniors de grandes figuras como Santo, Blue Demon, Rayo de Jalisco, Dr. Wagner y más que ustedes podrán recordar, muchos de ellos forjando una carrera propia alejada de la tutela del padre, pero siempre aprovechando, y quién no lo haría, ser el hijo de.

Cuando Blue Demon Jr; debutó era un jovencito espigado y delgado, pero fue bien recibido y siempre se recordará aquella última lucha que tuvo su padre en la Arena México junto a su vástago y Ringo Mendoza para decir adiós a los encordados. Ese momento fue crucial para el joven pues, a partir de ese momento, se debería rascar con sus propias uñas.

Nunca ha estado cómodo perteneciendo de planta a una empresa o a otra, por eso tiene buenos y polémicos capítulos en distintos escenarios, como cuando Triple A presentó a la tercera generación de éste personaje y Abismo Negro trató de aplicar el martinete al legendario Blue Demon llegando el hijo a defenderlo y hasta el nieto le entró a los trancazos. Un tiempo causó polémica al cambiar totalmente el equipo tradicional por uno irreconocible muy al estilo Triple A de aquellos años siendo duramente criticado; y qué decir cuando despojó de la cabellera a otro junior, el de Dr. Wagner en Triplemanía, lo que considero el punto más alto en su carrera para bien o para mal.

En el Consejo también tuvo buenos momentos, como ser el primer Perro del Mal enmascarado o desenmascarar a MS-1 Jr; y Gran Sheik, pero pesó más el pleito que tuvo con la empresa Lutteroth por el dominio de los cinturones de la NWA.

Muchos lo tachan de ser un luchador frío, un elemento que le cuesta trabajo transmitir emociones al público pese a la legendaria máscara que porta por lo que ha ocupado recursos como el ya famoso tabicazo o utilizar un martillo, ¿eso lo hubiera hecho su padre?, muchos nos preguntamos, aunque hay que reconocer su valor al romper las reglas o sorprender haciendo algo que nadie hubiera esperado, son recursos a fin de cuenta y le han abonado al ascenso de su carrera.

Pero si Demon es criticado, hay juniors que en verdad nunca pudieron alcanzar al menos una parte de lo que hicieron sus antecesores, como Hijo de Anibal o El Hijo del Solitario, que tuvieron todo para triunfar y lo echaron por la borda.

Por eso es peligroso querer vivir al amparo de un personaje que, en su momento, fue garantía, porque el talento no se hereda, se trabaja y se va forjando con trabajo día a día, también con inteligencia y honestidad propia, porque cada luchador sabe de sus limitantes y si va a poder cargar con el peso de una leyenda.

Hoy hay decenas de juniors en la lucha libre mexicana, muchos de ellos con verdaderas deficiencias que más que honrar a sus padres los desprestigian. Para muchos hay falta de imaginación para crear nuevos personajes, máscaras nunca antes vistas y rostros que estremezcan al público; ahora es muy común ser el “el junior del hijo” que en poco tiempo se caerá en lo ridículo en cuestión de nombres, sobre todo cuando luchadores que pasaron sin pena ni gloria y que los hijos o nietos siguen aferrados a un personaje que nunca despuntó.

Blue Demon Jr; se las ha visto negras, hasta por pugnas familiares respecto al nombre e imagen, pero ha sabido salir bien librado, por eso se le reconoce. No será el mejor luchador, según los que saben es imposible hacer una comparación con su padre, pero se le reconoce el ahínco con el que ha trabajado y simplemente queda desearle muchas felicidades.

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