2020, la lucha más extrema.

Del desastre a la vanguardia.

El mundo está viviendo un cambio y comienza la cuenta regresiva hacia la “nueva normalidad”, pero ¿la lucha libre mexicana está lista?

Se habla del coronavirus, de anonymous, de los secretos jamás revelados en todo el mundo, pero nadie se pregunta qué pasará con los deportes, con el futbol, con el box, con nuestra lucha libre, y esto, hablando por ser algunos de los deportes con mayor concentración de aficionados.

No hay que esconder nada, se siguen realizando eventos a puerta cerrada en todo el país, la lucha libre, como puede, se mantiene, y poco a poco se van anunciando más y más eventos ayudados por las diferentes plataformas de internet, con la presente esperanza de que en algún momento se puedan ver fanáticos en las butacas, coreando y aplaudiendo a su luchador favorito, pero no, yo no lo veo así, quizás en este año no.

Y ahora que todos “relativamente” están en sus casas, las opiniones son más y sobre la lucha, en especial en la que me encanta, en la extrema, surgen comentarios de que si siguen haciendo ese estilo se podrán contagiar con la sangre derramada y aunado a eso, tendrán más enfermedades que partirían al usar lámparas, púas y entre otros artefactos; de esos comentarios van y vienen, quieren desaparecer la modalidad pero al final del día no creo que suceda, es de años el estilo y pienso que la lucha extrema vivirá mucho tiempo más, con mayor o menor intensidad pero estará; este comentario no lo quería dejar pasar.

Sea la modalidad que sea, las arenas tendrán que ver más por la salud del luchador, a pesar de que antes de esta pandemia ni un doctor, lamentablemente, estaba presente, y ahora imagínense ¿será obligatorio contar con uno?, ¿o las mismas promotoras pondrán un gel antibacterial para más de 15 luchadores presentes y ya con eso lo resolverán? De cierta manera, ahora las lesiones no serán la preocupación del deportista, ahora las preguntas que estarán en sus mentes previo a subir a un ring serán ¿mi rival estará bien de salud?, ¿tendrá el virus?, ¿si lo checaron bien?, entre otras, y no, no hay que negarlo, claro que lo pensarán.

Repito, el mundo vive un cambio, y tendremos que ser parte de él, la lucha libre debe adaptarse de alguna forma, cada deporte lo debe de hacer y sino, sí… ¿Y si no lo hace?

Y tú, te has preguntado ¿qué pasaría si la lucha ya no tuviera aficionados o arenas llenas?, ¿te gustaría ver todos los eventos por televisión y jamás pisar una arena o pisarla cuando se pueda y no cuando tú quieras?

Agradezco que te hayas quedado hasta el final, a pesar de que esta columna no fue especializada en lucha extrema, te lo agradezco, y recuerda que, sin usar lámparas, sillas y púas, a través de esta columna les estaré compartiendo mis opiniones, con el gusto de encontrarlos, pronto, apreciando una lucha extrema y poder conversar sobre su punto de vista.

Inicio con la semana, lunes es el día, después de ver vidrios volando y sangre brotando inicio por escribir y romper con las formas y estilos clásicos que hay en la lucha libre, del desastre a la vanguardia.

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